Entorno actual
Revisión del hosting de origen, versiones, estructura de archivos, base de datos, tareas programadas, caché, correo, DNS y accesos disponibles.
Me encargo de mover webs, tiendas online y proyectos PHP a otro servidor con una revisión previa clara, control técnico y foco en que el cambio no genere problemas evitables.
Una migración no consiste solo en copiar archivos. Suele afectar a base de datos, DNS, correo, certificados, caché, versiones de PHP, rutas internas, cron, integraciones y comportamiento general del proyecto. La idea es hacer el cambio con criterio y dejar el entorno nuevo funcionando de forma estable.
El objetivo no es solo mover la web de un hosting a otro. Lo importante es que el proyecto mantenga su funcionamiento, su estructura y su continuidad después del cambio, y que el nuevo entorno tenga más sentido que el anterior.
En algunos casos la migración se hace por rendimiento, en otros por mantenimiento, seguridad, costes, límites del proveedor actual o necesidad de una configuración más flexible. Sea cual sea el motivo, conviene revisar el contexto antes de tocar nada.
Cada proyecto tiene sus matices, pero hay una base técnica que conviene revisar antes, durante y después del cambio para no convertir una migración en una fuente de incidencias.
Revisión del hosting de origen, versiones, estructura de archivos, base de datos, tareas programadas, caché, correo, DNS y accesos disponibles.
Validación del nuevo servidor, compatibilidades, recursos, configuración necesaria, certificados, dominios, subdominios y margen real para que el proyecto funcione bien.
Copia, ajuste, pruebas, cambio de DNS, comprobaciones funcionales y seguimiento posterior para detectar errores de carga, rutas, formularios o integraciones.
Migración de instalaciones WordPress con plugins, themes, formularios, redirecciones, caché, correo y ajustes de rendimiento.
Cambios de servidor en ecommerce donde hay más puntos delicados: pedidos, emails transaccionales, stock, pasarelas de pago y procesos asociados.
Proyectos con código propio, dependencias concretas, APIs, jobs o lógica personalizada que requieren revisar mucho mejor el entorno.
Muchas incidencias en una migración no aparecen porque el servidor nuevo sea malo, sino porque se ha cambiado sin revisar dependencias, configuración o comportamiento real del proyecto.
El trabajo se plantea por fases para reducir incertidumbre y para que el cambio tenga sentido técnico, no solo operativo.
Reviso el estado actual del proyecto, el tipo de hosting, accesos, dependencias, servicios conectados y objetivo real del cambio.
Se valida el servidor de destino, se ajustan versiones, se prepara el dominio y se definen las condiciones mínimas para migrar con seguridad.
Se mueven archivos, base de datos y configuraciones necesarias. Después se comprueba que cargue bien, que las partes críticas respondan y que no haya fallos evidentes.
Se ejecuta el paso a producción con control sobre DNS, certificados, caché y puntos sensibles del proyecto para reducir al máximo el impacto.
Tras la migración reviso estabilidad, comportamiento general y posibles ajustes para que el entorno nuevo no se quede a medias.
Este servicio suele tener sentido para negocios que ya dependen de su web y no quieren improvisar un cambio de hosting como si fuera un trámite menor.
Suele incluir análisis previo, copia de archivos y base de datos, preparación del entorno de destino, ajustes de configuración, pruebas, cambio de DNS y comprobaciones posteriores. El alcance exacto depende del tipo de proyecto y de los accesos disponibles.
En bastantes casos sí se puede reducir mucho la interrupción o hacerla poco perceptible, pero no conviene prometerlo sin revisar antes cómo está montado el proyecto, qué servicios intervienen y cómo se gestiona el cambio de DNS.
No. También puedo trabajar migraciones de tiendas online, webs en PHP y proyectos con integraciones o lógica propia, siempre que tenga sentido técnico asumir el cambio.
Sí, cuando forman parte del movimiento. En muchas migraciones los problemas aparecen alrededor del dominio, los registros DNS, certificados o correo, así que conviene tenerlo en cuenta desde el principio.
Es relativamente habitual hacer una revisión posterior para afinar rendimiento, resolver detalles del entorno nuevo o continuar con mantenimiento técnico y soporte.
Si quieres revisar la migración antes de hacer el cambio, escríbeme. Lo vemos con enfoque técnico, sin inflar el alcance y sin tratar la migración como un simple copiar y pegar.